La p o e s í a  me da fuerza y me hace sentir viva,

pero el sacarle verdades a los números

¨-como dijera ese poeta uruguayo mass media-

es la forma de anclarme a la realidad mundana

el dedo de E.T. y Drew Barrymore

sólo que yo soy E.T. (ambos de 1982)

La perfeccion en la dualidad númerica

el yin-yang

la perfecta correspondencia

dualidad sin supremacía ontológica

equiparación en la abstracción

paralelismo de sucesos <<cuantificables económicamente>>

Adultos que hablan en números y niños

que hablan en cualidades.

Pero los números son tan niños,

que nada saben de stilettos

ni de trajes Ermenegildo Zegna

que intentan expresarlos en balances

y una serie de recomendaciones

amoldadas a unas normas generales

Sólo S O N.

Te quiero.

Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.

TU Y YO
 
-Tengo miedo.
 
-¿Por qué tienes miedo.
-¿Acaso no recuerdas mi ultimo sueño?
 
-No.Que raro que lo hayas olvidado;cuando intente entrar en él corriste a cerrar las puertas.Callaste.Sabía que durante el sueño el miedo se había apoderado de tu alma.
Queria acompañarte,tocarte, mezclarme con las voces,con los silencios, con los cuerpos que habitan tus noches.
-Aunque tu cara era diferente estoy seguro que eran tus pies quienes caminaban dentro del sueño.Eras tu, aunque haya sido otro.
 
-Te equivocas;era otro aunque haya sido yo.
-No, no era otro.Recuerdo la voz:era la misma, la de antaño,la que palpa mientras habla.
 
-Imposible.Era otra, no era yo.En vano intente entrar.En vano implore.Todas las puertas que conducian al sueño,estaban cerradas.Queria mitigartu temor, queria hablar.Fue imposible entrar.Ni siquiera pude intuir la llegada del final
 
-¿Del final?
 
-Si, el efímero momento cuando el sueño termina y la persona regresa a su cuerpo y a la realidad.El impalpable segundo donde se deja de ser.
 
-Ahora tengo pavor.
 
-¿Por qué?
 
-Porque pronto llegara la noche.
 
-¿Te atemoriza seguir soñando?
 
-Si.Me atemoriza haber cerrado la puerta del sueño sin apenas percatarme, sin siquiera desearlo.Me aterra no haberte permitido entrar en mi.Me duele pensar que puedes ser otro cuando siempre has sido tu.Y ahora, mas que nunca,me agobia escribir mientras duermo.
 
-¿Y que escribes?
 
-De tu ser en mi ser.De mi ser en tu ser.Cuando finalice mi proximo sueño te mandaré lo que escribi.
          
                                                      Arnoldo Kraus
 
Su santa madre poseía bigotes
heredole su sapiencia chirle
Versado en lo que sea :
Mezcla de cómics/ bandidos de Río Frío
Zotaco Burrón bien subsidiado:
Guerrillero con neceser
Paco Redoblado presuntuoso
Gastón-Billetes Moscamuerta
[4 cuartillas tachoneadas/ que ni curados de
ostión bajo el Viaducto]
Publicidad pagada de por medio
la sobriedad civil
la inteligencia de los supers lo celebra
Él montado/ gato al fin/ en el carrito que se desliza
entre torres de Ajax/ pósters de Marx/ viejas
consignas de Juan Derecho
San Simón 62 tembló/
está temblando
El Niño Fidencio del Eclipse resultó chacharero
en su tartamudez afásica
Con la efigie de Valentín Trujillo en los calzones
su tumba es hoy “El Financiero”

Si me paso la mano por la frente,

si acaricio los lomos de los libros,

si reconozco el Libro de las Noches,

si hago girar la terca cerradura,

si me demoro en el umbral incierto

si el dolor increíble me anonada

si recuerdo la Máquina del Tiempo,

si recuerdo el tapiz del unicornio

si cambio de postura mientras duermo

si la memoria me devuelve un verso,

repito lo cumplido innumerables

veces en mi camino señalado.

No puedo ejecutar un acto nuevo

tejo y torno a tejer la misma fábula,

repito un repetido endecasílabo

digo lo que los otros me dijeron

siento las mismas cosas en la misma

hora del dia o de la abstracta noche.

Cada noche la misma pesadilla,

cada noche el rigor del laberinto.

Soy la fatiga de un espejo inmóvil

o el polvo de un museo.

Sólo una cosa no gustada espero,

una dádiva, un oro de la sombra,

esa virgen, la muerte. (El castellano

permite esta metáfora.)

Sobre la Calzada hallé silencio y gente vestida de gala dispuesta a festejar. Una chica con vestido largo entraba a un salón de fiestas. En la esquina opuesta, cerca de 6 chicos en la oscuridad. Taggers, punks. Intercambio de preguntas. La música se fue a otra parte, pero esperaremos el bus.

La música. Escuchemos 31 minutos, Los Fresones Rebeldes y a Roberto Jordán, ya que nos quitaron el rocksteady y el skinhead reggae.

Rayemos zaguanes, salten torniquetes, pinten ventanas y puertas. Profranación del espacio por la vía lúdica. Ruptura de estereotipos. Punks¡ bailemos Love de Zoé, y vayamos a la Agrífola.Bufanda two tone in the handbag.

 

Sabedlo, navegantes: el canto de las sirenas es estúpido y monótono, su conversación aburrida e incesante; sus cuerpos están cubiertos de escamas, erizados de algas y sargazo. Su carne huele a pescado.

Salvador Elizondo

Unas palabras para Peter Pan

“No puedo ya ir contigo, Peter. He olvidado volar, y…
Wendy se levantó y encendió la luz: él
lanzó un grito de dolor… »
James Matthew Barrie, Peter Pan.

Pero conoceremos otras primaveras, cruzarán el cielo otros nombres -Jane, Margaret-. El desvío en la ruta, la visita
a la Isla-Que-No-Existe, está previsto en el itinerario. Cruzarán el cielo otros nombres hasta ser llamados, uno tras otro,
por la voz de la señora Darling (el barco pirata naufraga, Campanilla cae al suelo sin un grito, los Niños Extraviados
vuelven el rostro a sus esposas o toman sus carteras de piel bajo el brazo, Billy el Tatuado saluda cortésmente, el señor
Darling invita a todos ellos a tomar el té a las cinco). Las pieles de animales, el polvo mágico que necesitaba de la complicidad
de un pensamiento, es puesto tras de la pizarra, en una habitación para ellos destinada en el n° 14 de una calle de Londres,
en una habitación cuya luz ahora nadie enciende. Usted lleva razón, señor Darling, Peter Pan no existe, pero sí Wendy, Jane,
Margaret y los Niños Extraviados. No hay nada detrás del espejo, tranquilícese, señor Darling, todo estaba previsto, todos ellos
acudirán puntualmente a las cinco, nadie faltará a la mesa. Campanilla necesita a Wendy, las Sirenas a Jane, los Piratas a Margaret.
Peter Pan no existe. «Peter Pan, ¿no lo sabías? Mi nombre es Wendy Darling». El río dejó hace tiempo la verde llanura,
pero sigue su curso. Conocer el Sur, las Islas, nos ayudará, nos servirá de algo al fin y al cabo, durante el resto de la semana.
Wendy, Wendy Darling. Deje ya de retorcerse el bigote, señor Darling, Peter Pan no es más que un nombre, un nombre más
para pronunciar a solas, con voz queda, en la habitación a oscuras. Deje ya de retorcerse el bigote, todo quedará en unas lágrimas,
en un sollozo apagado por la noche: todo está en orden, tranquilícese, señor Darling.

“Así se fundó Carnaby Street” 1970

Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aún por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores.

Bertrand Russell

Traigo entre ceja y ceja
un poema
que en las noches escribo
por detrás de mis párpados,
y se borra en el día
cuando los abro.

Igual que las estrellas
resplandece en desnudez
cuando la sombra impera,
y se apaga
cuando la luz lo invade.

Me lo sé de memoria
sin saber lo que dice;
porque es un poema
que, por más que lo escribo
por detrás de mis parpados,
jamás he podido
concretarlo en palabras.
Yo tengo la esperanza
de que, cuando me ausente,
algún poeta anónimo
lo capte entre su sueño
y, al despertar, lo haga.

(Es el poema eterno
que a todos los poetas
se nos esconde adentro
sin poderlo decir.
El que nos sobrevive
en el pulso del aire
esperando que alguien
lo descubra, lo entienda
y lo quiera escribir.)

Cerca de lo lejos
1979

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