En declive

Junio 28, 2009

Para la generación que crecimos oyendo a Flans, viendo a los Pitufos y despertandonos religiosamente cada domingo a las 7 de la mañana para ver En Familia con Chabelo, nos es familiar el nombre de Avalancha. Avalancha es un juguete, un carro deslizador.

El sabado 20 de junio en el Museo Carrillo Gil, Roberto de la Torre presento el performance en Declive. Se trato de lo siguiente: una serie de jovenes se deslizaban por las rampas del museo en estos artefactos, repetidamente; al tiempo que quienes nos encontrabamos en la planta baja observabamos por circuito cerrado el descenso de los mismos por el museo, y en otra televisión un video al mas puro estilo Bloomsberg , mostrándonos escenas de mercados financieros.

El objetivo fue mostrarnos como la turbulencia financiera que hoy nos aqueja ha tenido repercusiones en empresas de abolengo. Mas que esto, considero que Roberto de la Torre lo hizo con esta empresa por el simbolo que significa para nuestra generacion. La generacion que ha vivido siempre en crisis, y hoy, la aparentemente mayor de los ultimos tiempos, se lleva parte de nuestra infancia, de ese México inocente,  en el cual la televisión era mas [[familiar]] y no necesitabamos tanto artificio para divertirnos, solo una ruedas, una tabla y nuestra imaginación.

Es extraño leer en estos dias manifiestos artísticos, es mas extraño que este haya sido proclamado por un solo artista. El manifiesto se denomina “Contra las estéticas espurias ” y es de la autoría de Yishai Jusidman, pintor mexicano de 45 años.En dicho manifiesto critica el hecho de que arte se le asignen funciones sociales, una utilidad determinada. Asimismo, se opone al dogma que dicta  que el arte se denomine como tal cuando va en pos de la belleza, y pone por ejemplo a Mondrian. Tambien habla de Wittgenstein e intenta dar una breve explicación de su obra. Al final de cuentas nos dice: ok, yo te puedo decir mil cosas, pero solo tú espectador podras dar tu opinión , porque tu subjetividad es la que le da validez a mi obra.

La obra de Yishai Judisman es metaartística. Pinta sobre la pintura. Exige una participación del espectador, transforma los discursos. En su exposición Pintura en Obra que se presenta en el Museo de Arte Moderno, de esta Ciudad de México, podemos observar paisajes en esferas, luchadores de sumo, geishas, enfermos mentales, textos, pintores en su labor. Al ver los paisajes en las esferas, el lienzo ha dejado de ser cuadrado para mostrarnos un universo artístico,la opcion de ver la obra desde puntos diferentes, el impacto de la pintura desde el polo que se le mire.

Los payasos rompen la imagen tipica de un payaso, muestran su lado mas humano y el unico que rie no lo hace de esa forma predeterminada y estatica, es una risa franca, abierta. Aqui comienza lo meta artístico. Nos muestra a unos entes cuyo lienzo es su propio rostro y nos los muestra transformando esa vision tipica de aquel que hace reir.

En los luchadores de sumo presenta su lado ludico, lucha en ocasiones con sombras, hace que nos interroguemos sobre la identidad del otro o imaginar como sera el otro. Plantea ese punto de su manifiesto de que el arte no solo trata de representar lo bello,nos pone a los luchadores de sumo como muestra de algo antiestético, grotesco, puesto que en ese exceso de carnes no hay armonía sino que solo captamos en esencia, la lucha de cuerpos, el acto en sí.

Las geishas han sido una de las cosas mas hermosas que he visto en mi vida.Aquí tambien juega con la mirada del espectador. Aparentemente no hay nada, la historia aun no esta escrita.Pero si nos acercamos un poco, podemos verlas en parejas, en tercias. Con sus rostros afligidos, ceremoniosos.

El artista nos hablara de el mismo como un insano mental, nos pedirá perdon por jugar con nosotros via texto (de que manera tan hermosa en aquella pintura de español medieval al mas puro estilo Arcipreste de Hita),lo pixeleeado adquiere un valor,la fotografía es “pintable”, nos  mostrará a unos colegas suyos en el ejercicio de su labor en una combinación de pintura_instalación ( lease ES UN ARTISTA VISUAL, no solo un pintor) haciendo de esta forma un ejercicio de empatía.

¿Por qué Jusidman es meta artístico?Porque es un artista. Porque uno habla_escribe_pinta_canta sobre lo que se ha vivido, sobre la experiencia, sobre lo que se es. Solo que el traspasa esa barrera de los roles estáticos artista- espectador, nos adentra a su universo, rompe los esquemas, lo imperfecto, carente de belleza, se vuelve radiante y proclive de representacion artística.

Siete Locos

Junio 25, 2009

Roberto Arlt presenta una novela del desencanto, la misma que en épocas recientes realizaran Bret Easton Ellis o Douglas Coupland. Solo que en Arlt no hay música de Nirvana ni The Who. Si tuviera música seria Que poca fe de Carlos Gardel, pero no lo necesita. Su musicalidad esta oculta en ese estilo desgarbado, en esa falta de cuidado estilístico. Sus bajones melódicos están mimetizados con las meditaciones de Erdosain y el lado lúdico con el Astrólogo. La diferencia radica en que Arlt no se queda contemplando su realidad en Palm Springs mientras toma el sol o bebe cerveza, ni se olvida de todo con una línea de coca en Nueva York, sus drogas son la ciencia y la reflexión mientras camina por los barrios de Argentina, en una era sin MTV. Para el, el sexo no es un escape ni el vacío intercambio de fluidos, sino materia prima para hacer florecer una economía. El autor a partir de ese desencanto, plantea la posibilidad de una realidad diferente con un orden determinado.
La obra plantea una crítica al modelo capitalista, a su imperio en el que unos pocos son los que obtienen beneficios y el resto se queda al margen, como espectador. El resto de estos espectadores, si bien pueden quedarse estáticos, conformes con esa situación, también pueden asumir una postura en la cual la inconformidad los lleve a crearse una realidad que vaya conforme a sus intereses. Ante el sistema imperante, el inadaptado será un perseguido, un criminal, un soñador, un loco, como Erdosain, como el Astrólogo, como el Rufián Melancólico, como Ergueta, como Hipólita o el Buscador de Oro.
Este loco tiene nostalgia, no de un ayer, sino de un presente, de lo que podría ser distinto. Erdosain podría ser un gran científico, y estaría con Elsa. Esta triste, tiene un vacío. El loco carece de ambiciones superfluas, no lucha contra su situación (en este aspecto, raya en el estoicismo) simplemente se deja llevar. Y en esa marea, se dedicará a romper las reglas, vive fuera de la ley. Sin trabajo estable, sin familia, vive entre semejantes: meretrices, estafadores, arruinados. Sin futuro. Mente brillante que está al margen. Esta negado, no existe; entonces Erdosain piensa: si cometo un delito sabrán de mi existencia, seré perseguido y me conocerán.
Y ese margen, ese sentimiento de no pertenencia hace al loco un tanto crítico. Lo provee de lucidez. Este sentimiento crítico lleva al loco a imaginarse un sistema en el cual sus ilusiones sean factibles. Es cuestión de organización, de proveerse de los elementos necesarios para su realización, contar con la gente adecuada y los recursos indispensables.
En esta realidad alterna, el Astrólogo y compañía se conducirán por dos preceptos: el florecimiento de la economía vía la proliferación de prostíbulos y la creencia en Dios. La mujer se convierte en proveedora gracias al mercadeo de sus carnes, ella que tanto le gusta ser humillada será útil de este modo. Y Dios, soporte del hombre, sin el, la vida de este carece de sentido. La ausencia de Dios es la causa de la desdicha de los hombres, si el hombre creyera seria feliz, tendría estabilidad. En tanto, mientras que la gracia divina no toque al hombre, el errara en su condición de mortal, será presa de su albedrío. Expulsado del Edén, el lado oscuro no será un hogar, sino un lugar que le ha sido conferido, el que marca la diferencia, y desde el que tendrá que operar para poder regresar al Paraíso. Asi, nuestros locos utilizan el delito como medio para consolidar su utopía.
Pero el loco, como ya se indico, es ante todo soñador. Su utopía se queda en la teoría. La praxis queda guardada para otro momento, o tal vez para otros personajes más despiertos o menos cobardes.