Reír llorando

Viendo a Garrick, actor de la Inglaterra,
el pueblo al aplaudirlo le decía:
Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz.
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez ante un médico famoso,
llegose un hombre de mirar sombrío:
-Sufro -le dijo- un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distaeréis. -Tanto he viajado
-Las lecturas buscad -Tanto he leido-
Que os ame una mujer – ¡Si soy amado!
-Un título adquirid -Noble he nacido.

¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas
- ¿De lisonjas gustáis ? – ¡Tantas escucho!
-¿Que tenéis de familia?…-Mis tristezas
-¿Vais a los cementerios?… -Mucho, mucho.

¿De vuestra vida actual tenéis testigos?
- Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

-Me deja- agrega el médico -perplejo
vuestro mal, y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrick podéis curaros.

-¿A Garrick ? -Sí, a Garrick…La más remisa
y austera sociedad lo busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡tiene una gracia artística asombrosa !

-Y a mí me hará reir?-Ah, sí, os lo juro !;
él, sí, nada más él…Mas qué os inquieta?…
-Así -dijo el enfermo -no me curo:
¡Yo soy Garrick ! Cambiádme la receta.

¡Cúantos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reir como el autor suicida
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay ! ¡ Cuántas veces al reír se llora!..
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro rie!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestras plantas pisa
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto;
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

Gabba Gabba Hey

Agosto 17, 2009

Si, fue como tantas veces.Ocurrió como en mis cuentos de hadas. El escenario era idóneo pero yo había perdido la esperanza en esa tarde. La ciudad lluviosa, viernes de quincena. Ante las negativas decidi ir a casa.Cuando de repente un : ¿ya saliste? cambió todo mi viernes.

Yo no traia un outfit perfecto, pero no lucía mal. Habian pasado once años desde que nos alejamos. Y dos de un encuentro mas o menos planeado, pero de breve duraciòn, apenas lo que tenía que decirle.El no supo si había salido de la depresiòn y se quedo esperando unas fotos que le prometí y le mande, pero no las recibió.

Estaba nerviosa.Fue cuando le marqué: ya estoy aquí. Y el me preguntó que donde estaba, las ropas que llevaba.Me describí torpemente (“traigo unos jeans que no son propiamente jeans de color verde militar” -para mis adentros: unos mango verde militar-) , él preguntaba qué más, y le describí el súeter, mi palestina blanco y negro, mi bolsa seudo hippie. Volteé para todas partes y no lo veía, cuando un sujeto de traje negro pasó junto a mí. Complexión media, hablando por un Blackberry y le dije: eyyy soy yo¡¡¡

No hubo abrazo, ni beso en la mejilla. Nada. -Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos- Ni un como éstas, nada. Un simple: ash que wey, si estas junto a mí. Y el dijo Cineteca, yo Centro. Se veía taan guapo, como nunca antes. El look ejecutivo le queda muy bien.Se dio cuenta que me deshice al verlo, pero no dijo nada. Unos cuantos comentarios ácidos, humor negro. Corrimos de una linea  a otra de esa estaciòn del Metro-en la estaciòn del metro Balderas- y los vagones llenos, los trenes varados. El me dijo que me seguiría a donde yo fuera. Nos besamos de forma tan natural. Cualquiera hubiera pensado que eramos de esos matrimonios jóvenes, saliendo de trabajar un viernes quincenal.

Me tomo de la mano, y jugueteabamos los dedos de una manera cotidiana. Sus abrazos, rozar las comisuras de sus labios. La mordida que le di y que en el momento lo olvidé: el odia las mordidas. Su nariz contra la mía. Todo fluía como si en verdad fueramos compañeros de lecho. Como si él me viera cada mañana sin glamour y yo lo viera afeitarse o quedándose dormido. Había algo mágico. No era sólo esa química del cuerpo. Era un tipo de conocimiento paradójico. Chomsky me asesinaría si lee esto: un conocimiento del instinto,¿existe? La perfecciòn de un instinto.Sin libre albeldrío. ¿Por qué escogerlo a él, por qué el escogerme a mí? Habiendo tantos y tantas. Pasados once años.¿Existe elecciòn en eso?

No sólo la dermis expresaba su sapiencia. Ni las terminales nerviosas, dactilares. Ni las hormonas. Eso estaba activado totalmente. Pero las miradas decían más: no sólo eran ganas, ni deseo. Era otro tipo de conexión. Esa conexiòn extraña, en la que no hay afinidad en música, mucho menos el literatura, en cine, en hobbies. En NADA. Su mirada no era de esas que destilan lujuria; tenía fuego pero no bestialidad vacía. Su boca profería chistes, tonterías, burlas, procacidades. Tal vez pretendía hacerme rabiar. Sacar mi lado niño de aquellos días, un berrinche quizá. Y me dijo: No por favor, no te calles, no regreses el tiempo, ¿te intimido?  En el MUMEDI, frente a dos tazas de café, dos platos de pastel de chocolate.Los ojos decían deseo, provocaciòn y ese algo inexplicable. Mezcla de ternura, cariño, pero no costumbre. Porque él nunca se acostumbro a mis berrinches, ni yo a su frialdad.  Él , hoy analizandolo todo lógicamente, corrigiendo mis frases, me ponía en jaque. Yo más límbica, tenía una especie de grilletes, me sentía acorralada; pero al mismo tiempo me encantaba verlo de maldito. Y  verlo así  a punto de estallar. Sí, en mi mente pasaba exactamente lo que él se estaba imaginando. Centímetro a centímetro. Minuto a minuto.Ya había pasado todo con un simple juego de miradas.

¿Pero qué de la praxis? ¿Por qué quedarse en la potencia, y no ser acto? 

Porque para eso no hay prisa, porque ya està escrito, porque ha pasado, está pasando y pasarà.  Porque dentro de mi había luces de colores en su máxima expresiòn… hoy es martes, y aun las cenizas no se presentan.     

Azul

Agosto 16, 2009

Azul transparente y azul
como un puñado de aguamarinas liquidas
Tan azul transparente y azul
que me da vertigo aguantar tu mirada
Azul transparente y azul
como un puñado de aguamarinas liquidas
Mas azul transparente y azul
que un cielo limpio en el espejo del agua.

Decir que rabio por tus aminoacidos
y ardo por tus proteinas
es una parte minima de lo que
siento en las tripas cuando te me arrimas

Voy dando saltos de alegria al pensar
en la sonrisa que ilumina tu cara
cuando la quimica se alia con la
casualidad el resultado es magia.

Dame mas,dame mas,dame mas momentos
de pasion,amistad y locura
dame mas,dame mas,dame mas que quiero
empezar a volar junto a ti.

Azul transparente y azul
como un puñado de aguamarinas liquidas
Tan azul transparente y azul
que me da vertigo aguantar tu mirada
Azul transparente y azul
como un puñado de aguamarinas liquidas
Mas azul transparente y azul
que un cielo limpio en el espejo del agua.

No hay blanco, negro ni ningun color mas
que el azul cielo desde que estoy contigo
todos los alboles,la luna,la mar
y la ciudad son como tu sonrisa.

Quiero mas,quiero mas,quiero mas momentos
de ternura,pasion y locura
dame mas,dame mas,dame mas que muero
por ponerme a soñar junto a ti.

Azul transparente y azul
como un puñado de aguamarinas liquidas
Tan azul transparente y azul
que me da vertigo aguantar tu mirada
Azul transparente y azul
como un puñado de aguamarinas liquidas
Mas azul transparente y azul
que un cielo limpio en el espejo del agua

Azul_Jeans

http://www.youtube.com/watch?v=cfQ8aUn6LUw

CAPRICORNIO

Agosto 14, 2009

Si tú, o alguien más, se sacrifica así por otra persona, ¿es porque el otro tiene algo más importante que ofrecer que el simple valor de su deber? Parece que tanto en mi mente como en la tuya la pregunta ya no trata sobre el logro (conseguido gracias a la protección), sino sobre los medios utilizados (la dependencia de los demás). Quizá todo el problema se reduzca a que pienso como un absolutista.
Todo lo que me pides es que adopte una visión relativista de los problemas y las circunstancias. Quizá tenga un gran miedo, no reconocido, de que si me comprometo a pactar me hundiré completamente. Soy posiblemente el único escritor de nuestro tiempo que ha tenido la oportunidad de escribir solamente lo que quería. Quizá esto fuera malo. No sé. De mí podría decirse que siempre hice lo que me dio la gana, que no saqué ningún placer de esas cosas que se llaman renuncias.

     ¿Cómo puedo responder a esto? Quizá todo se reduce a lo siguiente: si las actuales circunstancias no me permiten crear, entonces, al menos, trabajaré como todo el mundo. Es el antiguo problema chino: ¿no es mejor (a veces) la inactividad que la acción? Quizá en todo este planteamiento haya dos fallos. Primero que, si en alguna medida tengo algo de genio, podría arreglármelas para decir lo que yo quiero sin verme forzado a suprimir mi obra. La cuestión que se plantea es una sola: ¿soy capaz? ¿Tengo suficiente destreza? He luchado mucho contra este problema en mis momentos de soledad, créeme.

     Toda mi vida he estado atormentado por la necesidad de elegir entre satisfacer estas exigencias y cubrir otras: las que yo me hago a mí mismo, no sé por qué. Ahora pienso que en la raíz de todo lo que escribo está el hecho de que a una edad muy temprana de mi vida perdí el deseo de participar junto a los demás, fuera en lo que fuera, si había que hacerlo sobre las bases establecidas por la sociedad. Es posible que todo lo que he estado haciendo en mi obra no sea sino protestar y explicar por qué soy diferente. Y sólo recientemente se me ha planteado esta otra pregunta: “¿Basta esto? ¿Puedes justificar tu comportamiento?” Y también esa otra pregunta sobre el dolor y los sufrimientos que causo a los demás, y que provoco por el sólo hecho de que soy único. ¿Tengo yo la culpa? ¿No podría ser que fuera algo que está en la misma naturaleza de las cosas, algo inevitable?

     Durante largo tiempo no he tratado nunca, honestamente, de causar daño a nadie, ni tampoco lo he deseado. Pero eliminar el dolor (ajeno) es algo imposible. Especialmente si ese dolor es consecuencia de que yo sea yo. Naturalmente, encajaré todo lo que me venga por ser yo. Está bien y es justo que así sea…, es el propio destino. Eso no lo discuto. En este momento, todos mis problemas nacen de que trato, cada vez más, de ser yo; de ser como soy. Si este yo es un monstruo, cuanto antes se reconozca, mejor. Al elegir una vida por encima del nivel corriente, nos creamos graves problemas. El objetico último es hacer de esta tierra un paraíso. Pues así es exactamente como trato yo de vivir, como si lo fuera. Soy el ciudadano ideal. Yo estoy a punto; pero faltan las condiciones. Es como si yo tuviera que vivir en una época pasada, de un mundo mejor organizado (que para mí es algo natural y que es donde yo nací) a uno estúpido y deplorable. Yo he vivido ya la vida que la gente sueña. Y no en mi imaginación, sino en la realidad. Y tú también. La diferencia es que te adaptas mejor a esa fase atrasada. Esto es lo que tú llamas un ser humano, me parece. Quizá tengas razón.

     Otra diferencia es que con este criterio de lo humano das importancia a la necesidad de luchar. Mientras que para mí luchar es algo relativamente sin valor. ¿Cómo voy a luchar si ya me he realizado? Si plantas una flor, ¿no es tonto esperar a que la flor se ponga a trabajar; digamos que trabajar para hacer otras flores, flores mejores y más bonitas?
Esta lucha se produce en un nivel que yo ya he superado. Tanto la filosofía materialista de occidente como la filosofía oriental tratan de elevar al hombre por encima de esta lucha. Yo sólo creo en un tipo de lucha: la que libro conmigo mismo. Lo que resulta irónico es que precisamente estos mismos idealistas, los que dicen estar trabajando para conseguir que la humanidad alcance la condición de flor, son los que se burlan de la flor viva. Comprendo toda esta agitación que hay en el pecho de millones de personas, pero están inquietos porque les falta algo. Tratan de ayudarse trabajando juntos, pero no quieren reconocer el valor del trabajo individual, de la germinación individual. Si gracias a ti he conseguido elevarme por encima de nuestro tiempo, si, incluso suponiendo lo peor, sólo estoy soñando (¡y qué maravilloso es soñar! ¿Por qué está considerado un pecado?) nada me hará volver atrás, como no sean las cadenas.

     Es curioso que siempre haya alguien dispuesto a proteger al artista. ¿No será que le ayudan para que perpetúe algo que necesitan, tanto como el aire que respiran? Son como los zánganos trabajando para la abeja reina. Depender de otros no es un problema para mí. Siempre siento curiosidad por saber hasta dónde llegará la gente, cuál será la magnitud de la prueba a que se les pueda someter.

     La dependencia implica desde luego humillaciones, pero ¿acaso estas humillaciones no se deben más bien a nuestras limitaciones? ¿Acaso no es únicamente nuestro orgullo el que padece? Sólo nos sentimos heridos cuando pedimos. Yo, que tanta ayuda he recibido de otros, seguramente sé algo de los deberes del que recibe. Es mucho más fácil estar del lado del que da del lado del que recibe. De hecho, hay que ser más delicado, si se me permite decirlo. Hay que ayudar a la gente a ser más generosa. Al recibir de los demás, al permitir que te ayuden, en realidad les estás ayudando a tener mayor grandeza, a ser más generosos, más magnánimos. Lo cierto es que les haces un servicio.

     Y, por fin, a nadie le gusta hacer sólo una de las dos cosas. Todos nosotros tratamos, con todas nuestras fuerzas, de dar y recibir. Si recibir parece una cosa mala, es sólo porque dar está mucho más relacionado con lo material. El mundo padecería una terrible calamidad si elimináramos al mendigo. En el plan de las cosas, el pordiosero es tan importante como el que da. Si se eliminara la mendicidad haría falta que Dios nos ayudara, porque desaparecería la necesidad de apelar a otro ser humano, de hacerle regalar sus riquezas. ¿Para qué serviría entonces la abundancia? ¿Acaso no debemos llegar a ser fuertes con el fin de poder ayudar, a ser ricos con el fin de poder dar? ¿Cómo podrían cambiar estos aspectos fundamentales de la vida?

     El problema es que ahora la gente es pobre en su espíritu, que la gente es mezquina, envidiosa y celosa. El cambio que ellos buscan no es el que permitiría la expresión de una magnanimidad mayor, sino que pretende buscar formas de protección frente a las humillaciones, protección de su mezquino yo, de su mezquino orgullo, de sus mezquinos prejuicios. Bueno, ya sabes que Capricornio es un firme escalador que avanza despacio, pero sin desanimarse, y que sigue adelante a pesar de sus tropiezos con otra gente. De vez en cuando me rebelo, levanto mi cara al cielo. En estos momentos parece como si el mundo conspirara para hacerme bajar la cabeza. Todavía no he llegado a tener manía persecutoria; espero que me entiendas. Sé cuál es mi papel y cuál el del mundo. Y al final, el mundo y yo nos entenderemos. Hago todo lo que puedo, siempre, incluso cuando parezco ser un vago y un malvado y un testarudo.

     Capricornio continuamente lo intenta, ésta es la maldita verdad. Nunca abandona. ¿No comprendes que para mí, dada mi naturaleza, mi destino, mis signos astrológicos, no hay mayor felicidad que hacer una pausa, descansar, mirar hacia arriba, dejarme deslumbrar por las estrellas, maravillarme, soñar, meditar? ¿Por qué escalamos el cielo, sino porque pretendemos llegar a lo alto algún día y ver desde allí el mundo? Supongo que llegado ese momento desaparecemos del cuadro. Sé que nunca alcanzaré un Shangri-La tangible. Ya sé que esto no existe en ninguna parte, salvo el interior de uno mismo. Sé lo que significan mis exploraciones. Pero no puedo aprender más deprisa de lo que aprendo. Tengo que trabajar con estos pobres materiales de los que estoy hecho. Por lo que puedo ver, tú luchas por adaptarte a una mala situación. Mi lucha consiste, en cambio, en no adaptarme. Cuando miro atrás y veo los sacrificios que he hecho, no siento ningún placer. Los considero como tiempo perdido. Sin embargo, no considero que sea tiempo perdido el que he pasado vagando, soñando o jugando. Más bien, me parece todo lo contrario. Es posible que el mundo no esté todavía organizado para que la gente viva de esta manera; lo cual, de todos modos, no demuestra que yo esté equivocado.

     Anoche leí un poco más de la Tercera Existencia. ¿Sabes lo que le ocurrió al maravilloso doctor Kerkhoven, teniendo aproximadamente mi edad, cuando llegó a la culminación de su poder? Fue a una cacería de patos. Comprendió que ya no creía en lo que estaba haciendo. Abandonó a su esposa, a la que amaba más que nunca, y se fue a Java a estudiar, a meditar, a experimentar y a encontrarse consigo mismo. El mundo le había aceptado tal como era. Había llegado a lo más alto. Pero él no estaba satisfecho de sí mismo. Se fue a la selva. Y me encontraré a mí mismo; de hecho no hay ninguna duda. Si elijo California y no Nueva York como mi selva, alguna razón habrá en mi locura. El tiempo dirá. No hecho aquí mis anclas para siempre. Cuando cambio de sitio, quiero que esto tenga algún sentido.

Carta de Henry Miller a Anais Nin. Aparece en el volumen tercero de los Diarios de Anais Nin

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Batalle para encontrar esta carta, cada vez que me siento fuera de lugar, que siento que las cosas van en mi contra, la leo y me da fuerzas. Espero, veo, quiero llegar a la perfección de la flor.

Usando sólo los títulos de poemas o libros de UN POETA o ESCRITOR (o escritora, evidentemente), responde ingeniosamente las preguntas que siguen. Pásalas a 14 personas de tu agrado e inclúyeme. No puedes usar el escritor que yo usé. Trata de no repetir títulos. Es bastante más difícil de lo que parece.

Por favor publica tu nota con el título “Mi vida según (el escritor elegido)”.

Elige tu escritor:
Julio Córtazar

¿Masculino o femenina?
Queremos tanto a Glenda

Descríbete:
Historias de cronopios y de famas

¿Cómo te sientes?
El perseguidor

¿Dónde vives actualmente?
Casa tomada

¿Si pudieras ir a cualquier otra parte, a dónde irías?
Carta a una señorita en París

Tu medio favorito de transporte:
La vuelta al día en ochenta mundos

Tus mejores amigos son:
Cronopios

Tu color favorito es:
Tu mas profunda piel

¿Cómo está el clima?
Todos los fuegos el fuego

Tu momento favorito del día:
La noche del transgresor

Si tu vida fuese un programa de televisión se llamaría:
/ que sepa abrir la puerta para ir a jugar

Tu regalo ideal de cumpleaños sería:
Rayuela

¿Qué es la vida para ti?
Modelo para armar

Cómo es tu relación:

Hablen, tienen tres minutos

Tu miedo:

Nicaragua (Mèxico) tan violentamente dulce

¿Cuál es el mejor consejo que puedes dar?
Las buenas inversiones

Si pudieras elegir otro nombre, ¿cuál sería?
Rocamadour

Un pensamiento para hoy:
Poemas de bolsillo, de ratos libres en el café, de avión…

Cómo quisieras morir:
Ella tiene el poder de despertar a los muertos…

El estado actual de tu alma:
Divertimento

Tu mayor secreto:
Un tal Lucas

Tu lema:
Estrictamente no profesional

Primero Sueño es un poema filosófico, específicamente epistemológico . Trata sobre la búsqueda del conocimiento en el ser humano. Se divide en tres partes principalmente que serian la Noche, el Sueño y el Amanecer.

            En la Noche, Sor Juana nos habla de las características de esta fase del día, la manera en que todo se va silenciando, y el movimiento cesa. Nos lo cuenta, señalando diversas figuras mitológicas como Nictimene (una lechuza), las tres hermanas hijas de Minia (convertidas en murciélagos por desobedecer a Baco), Ascalafo (convertido en  búho, tras una indiscreción), como entes propios de la noche; posteriormente describe como se percibe la noche en el plano terrenal, como se duermen los peces, los ciervos, el águila; como tierra, agua y aire, se inmoviliza y entra en el terreno del sueño.

            Al referirse al sueño humano, lo señala como un justo descanso del cuerpo, después de las afanosas tareas cotidianas, inherente a toda la raza humana, sin distinguir condición o posición social. Comienza por hacer una descripción fisiológica del mismo. Como únicamente el corazón, los pulmones y el estomago siguen funcionando para que el individuo siga vivo en esa aparente muerte (que es la separación del cuerpo y el alma), y es precisamente el estomago, el creador de ciertos vapores que incitan la fantasía.

            La segunda parte, lo que es en si el Sueño, trata sobre un viaje que hace el Alma por el Universo para conocer TODO. Sor Juana asume la postura ontológica platónica de la dualidad  alma-cuerpo, y en todo caso una supremacía del Alma sobre la carne, puesto que esta persiste en la “aparente muerte” y es la que tiene la capacidad del entendimiento. Una especie de Topus Uranus, en donde se hallan los espíritus puros y los conceptos abstractos, el Alma si llega a conocer todo, será similar a Dios, y en esto se halla una vena cartesiana, ya que para este autor, el hombre lo único que sabe es que existe, y la prueba de su existencia es Dios. El Alma, se halla en la cumbre de una montaña muy alta desde la que observa el cosmos, y vislumbra dos pirámides, que simbolizan la forma ascendente en que se llega al conocimiento, la manera en el que el Alma va en busca de la Causa Primera aristotélica, que es como una circunferencia, la figura geométrica mas perfecta. Y es este punto alto, en el que se debe situar el Alma para poder conocer, es decir, que el Alma debe estar con todas sus facultades al límite:

                             la encumbró  parte de su propia mente,

                                   de si tan remontada, que creía

                                    que a otra nueva región de si salía.[1]       

      

            El Alma es capaz de aprender, de plantearse dudas de carácter metafísico y ontológico,   sin la necesidad de los sentidos (eminentemente racionalista), puesto que estos le son estorbosos y engañosos; pero aun así, hallándose sin esas limitantes,  se percata de lo vasto que es el conocimiento y que resulta una ambiciosa empresa intentar siquiera poder abarcarlo todo. El ser humano es limitado, el conocimiento ilimitado, y cuando el Alma se da cuenta de esto, se atemoriza y retrocede, equiparándose a Icaro que en su intento de llegar al sol, se le derritieron las alas. Entonces, ante esta incapacidad para conocer todo de una sola vez, lo cual causaría más confusión en el Alma, es preciso utilizar una metodología para lograr el propósito, la cual tiene que basarse en una reflexión y en la capacidad de crear juicios. Toma como punto de partida las diez categorías aristotélicas a saber: cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, situación, estado, acción, pasión; nos dice que es necesario analizar cada asunto separadamente, como un ente individual, un particular, usando un método inductivo, separando por especie y genero; el conocimiento es gradual hasta alcanzar la Sabiduría.

            Así, hace una división en la que parte de los seres inanimados a los que llama minerales, después van los vegetales, posteriormente la vida sensitiva (en la que están los animales y el hombre) , la llama de esta manera porque esta provista de sentidos, es decir, perciben, pero el ser humano tiene raciocinio y con ellos, las tres facultades características: memoria, entendimiento y voluntad -libre albedrío- , además de ser definido como una especie de microcosmos en el que se presentan todas las formas inferiores (mineral, vegetal y animal).

Pero aunque sitúa al hombre como la obra mas maravillosa de Dios, esta conciente de que es un ente limitado y da ejemplos en el campo de las ciencias naturales para justificar esta aseveración, y al tiempo, equipara al Alma con Faetonte[2] -quien después de rogarle a su padre le dejase manejar un carro de fuego por el universo, el se asusta y casi incendia la Tierra en su caída- , pero el Alma no se arredra ante el destino de Faetonte, antes bien ,  lo toma como ejemplo de valentía y de perseverancia para lograr sus objetivos. En esta parte, al referirse al castigo dado al hijo ilegitimo del dios Sol , da una clase  de moral al mencionar que un castigo privado tiene mayores resultados que una exposición publica, ya que al hacerse del conocimiento general implica un contagio.         

            El final, es tragicómico, ya que mientras el Alma elige aventurarse al conocimiento o mantenerse al margen ante su magnitud, en el cuerpo del que sueña se van suscitando todos los movimientos fisiológicos necesarios para que se presente el despertar, describiéndonos como el Alma va reincorporándose al cuerpo dejando de lado la linterna mágica (el aparato inventado por Athanasius Kircher mediante el cual, al poner imágenes en transparencias de placa de vidrio  y correrla mediante un juego de lentes, con ayuda de una chimenea, las imágenes de la placa se reproducen en una pared, esto es, un antecedente del cine ) que fue el Sueño.

            La tercera parte que es el Despertar en si, ya nos cuenta de una manera un tanto heracliteana como toda la vida regresa a partir del movimiento. Como la Aurora le va ganando terreno a la Noche (la cual es impelida a gobernar en el otro polo de la tierra) y entonces, aparece el sol restituyendo las propiedades sensitivas de color a las cosas, las cuales van entrando en vida, se mueven, y el Alma de la que soñaba ha regresado a su cuerpo y ellas esta simplemente, despierta. En esto radica lo trágico, en que el Alma fue incapaz de alcanzar el conocimiento, pero considero que de esta manera es como se entiende el titulo del poema pero  con otro significado, no solo se hizo referencia al estado de letargo del cuerpo, sino también al Sueño, como fantasía, como esa carencia o anhelo. Entonces, al despertar del Sueño físico, lo que se observo en ese viaje se convierte en otro tipo de Sueño, que será permanente, puesto que sabiendo que el conocimiento es ilimitado e inagotable, nunca cesará de perseguirlo, de poseerlo. La vida de esa Alma, será como la que enuncia Calderón de la Barca, “la vida es sueño ” .

 


[1] Sor Juana Inés de la Cruz, El Sueño, p. 28

[2] Sobre la inserción de la figura de Faetonte, Octavio Paz menciona en Las Trampas de la Fe que es un guiño de la autora sobre su condición de hija bastarda.

 

Me resulta un tanto difícil hacer un comentario de esta obra por un factor principalmente, y ese es porque es una de mis novelas preferidas. Si bien ha sido criticada por sus fallas, me parece que esas mismas deficiencias o taras son las que le dan el carácter redondo de novela para jóvenes, es por esa razón que ha tenido éxito, porque en ella se plasman todos los tropiezos y errores (tanto en la temática como en la estructura) de un joven en aras de defender su identidad, de ser él mismo hasta sus ultimas consecuencias. Así vemos a un García Madero desubicado e inmaduro hasta el extremo, que se trepa al barco del real visceralismo  solo para desafiar a sus tíos. García Madero quiere ser un poeta, pero no de esos que llevan en la sangre el deseo irrefrenable de escribir y de plasmar sus sentimientos mediante la letra; no, García Madero quiere ser un poeta de cliché, cultista, por eso se sabe todas las definiciones habidas y por haber en la métrica. Un nerd, que se maravilla de ser aceptado en el circulo social de aquellos que ridiculizan a su profesor del taller literario, (pero no a la manera garcía maderista -acosándolo con su montaña de definiciones-, sino burlándose de lo que exactamente pretende ser García M, un profesional de la poesía), y se va dando cuenta (pero no del todo) que el ser poeta no es ser un academicista, sino que como se ha comprobado en la historia de muchos poetas sobresalientes, es entrar en ese torbellino donde la decadencia, los excesos y la digresión de las normas es la única forma viable para dar rienda suelta al ejercicio del arte. Así, nuestro narrador inicial (García Madero), nos narra en la primera y tercera parte del libro su  bildungsroman, como el niño de casa se vuelve un aspirante a poeta que en primer lugar renuncia a seguir estudiando la flamante carrera de Derecho,  convive con dealers, es perseguido por un chulo hasta Sinaloa sin deberla ni temerla, se <<tira>> (tiene la seguridad para) a varias mujeres (después de ser un adicto a las pajas) quedándose al final con una inocencia perdida en un lugar indefinido.

            El relato de García Madero solo es el pretexto para mostrarnos lo que fue un movimiento literario denominado real visceralismo. Sin García Madero, no conoceríamos a Arturo Belano y Ulises Lima. Y por ellos dos, sabemos de la existencia de los Font, de los Rodríguez, de Jacinto Requena, de Xóchitl García, de Felipe Müller, de Ernesto San Epifanio, y de otros tantos que conformaban este sucedáneo de movimiento artístico.  Es una reivindicación a un movimiento, que intenta validarse mediante el desconocimiento y rechazo a lo que se encuentra legitimado en el sistema, como lo es la literatura de Octavio Paz y Carlos Monsiváis. Al hallarse al margen de esto socialmente aceptado, ellos mismos toman como influencia a otro movimiento relegado que es el estridentismo (la contrapartida de los veinte a los Contemporáneos), y en ese homenaje, los real visceralistas mas que darse a notar por sus obras, lo que los hace darse a notar es su actitud  estridente, corrosiva, provocativa que se denota en una pluma sin formalismos, el escribir por dictamen propio, tal vez a manera de desahogo, o por simple impulso , un REAL visceralismo, provocado por las entrañas, con una bestialidad no racional, en la cual los sentimientos y pensamientos son los estímulos para la acción. Sin expectativas, sin pretensiones. El arte por el arte, el desenfado ante un formalismo, la diversión ante lo riguroso.

En la segunda parte del libro, Bolaño toma como recurso la multiplicidad de voces bajo la forma de entrevistas a lo largo de veinte años. Al final de la primera parte, Arturo Belano y Ulises Lima se llevan en el Impala de los Font, a Lupe y a García Madero so pretexto de ir en busca de una poetisa llamada Cesárea Tinajero-supuesta estridentista- al tiempo  que huyen de Alberto, el chulo de Lupe.  Entonces el punto de partida es hallar el paradero de Tinajero. Así, la primera entrevista es a Amadeo Salvatierra un hombre que vivió la época estridentista y nos habla de lo que fue este movimiento, y entonces  la generación actual se entera (nos enteramos) de Arqueles Vela, de List Arzubide, Maples Arce. Después, Perla Avilés nos cuenta de un Belano recién llegado a México, y empieza la historia entrecruzada del estridentismo, Belano, Lima, real visceralismo, México.

Hablarnos de sus amigos, de sus amores, de sus enemigos, de aquellos que los conocieron de oídas, aquellos que los ayudaron, los detractores, críticos, terceros implicados, miembros de la generación, dándole a cada quien una voz identificable, y cada uno de ellos externa su visión, sin restarle subjetividad, contándonos también su propia historia alejada de la dupla Belano-Lima. Narra sus aventuras en un Distrito Federal que nosotros conocemos y lo redescubrimos. El cliché Condesa  como el icono clasemediero (la casa de las Font)  contra las casas viejas de la Juárez (el bar donde trabajaba Rosario, el café Quito), que entre ser zona en decadencia con tendencia oficinista rescata las cantinas, los cafés, una circunscripción de renegados.

            Conocemos a un Belano/Bolaño adolescente,timido con las mujeres, un escritor de fanzine  hasta un Belano residente en España, escritor en forma, publicado en Chile, con amigos en la critica, a su manera triunfador en su oficio. A un Ulises Lima/Mario Santiago siempre errante, poeta automático, el poeta que esta siempre pariendo letras, en cualquier parte y en cualquier lugar. Con su arte a cuestas, lo mismo en las calles de México, que en Sudamerica, se aventura a Israel a buscar a la chica que le gusta terminando preso,  clochard en Paris, con su visceralismo a flor de piel. Estos dos personajes se vuelven mitos, su desprendimiento social hace que vivan aventuras innumerables, ejemplos del artista disidente, que lo han visto y vivido todo, que les va bien por casualidad, que sufren, pero que ese sufrimiento los enaltece y los enriquece para la creacion de sus obras. La batalla diaria de un escritor incipiente para ser leido, el tocar puertas, ser rechazado, siempre manteniendose al margen de un sistema literario, y burlandose de ese sistema literario(los protagonistas se nutren literariamente mediante el robo de libros); pero no solamente estan al margen en las letras, sino en el amor, en lo laboral, en su caracter nomada, no se establecen, siempre están en terrenos indeterminados.

Por eso su estructura fragmentada, lúdica, la incorporación de juegos gráficos (como los mariachis). Porque la novela es un juego, una broma del adolescente que habita en Roberto Bolaño, el adolescente que para encontrar su color de escritor maduro se tiene que autorretratar, intentar reconocerse. Por eso habla de todo lo que le rodea, de los amigos ( poniendo a Mario Santiago por encima de los demas, canonizandolo) , de las chicas, de los adultos (poniendo como adulto eso estático como Octavio Paz, como Monsiváis) , por eso contarlo con sus voces, como un quinceañero “nos dice que dicen”.

Y al final, ese adolescente ha crecido, y todo es recuerdo, Tinajero muere ( la idolo, la vaca sagrada muere, para empezar a ser creación) , el real visceralismo es un objeto para estudiosos especializados,recuerdo para los miembros de sus filas,  los real visceralistas dejan las letras para convertirse en adultos provechosos, o siguen escribiendo sin reconocimiento. Las ventanas del final es la forma en que la juventud o el recuerdo van desapareciendo poco a poco, hasta quedar una ventana vacia, que puede ser la nada o un plano donde se encuentra todo, toda la memoria.

Juega con nosotros, al cambiar los nombres, al incitarnos a averiguar las verdaderas identidades, y el juego nunca termina, porque el lector querra saber quienes son los estridentistas, si existieron los real visceralistas  y luego, sabremos quien es Roberto Bolaño, Mario Santiago Papasquiaro, Concha Urquiza, Maples Arce, Arzubide, Arqueles Vela, los infrarrealistas: las Larrosa, Bruno Montane; eso significan las ventanas: para seguir transgrediendo no nos abre la puerta  para saber de ellos, tenemos que brincarnos la ventana para saber, para seguir jugando.