Enamorarse

Septiembre 9, 2009

El inglés necesita de un verbo fatalista para emplear la expresión «enamorarse»: to fall. O sea que el enamorado no exactamente asciende a un estado superior, sino al contrario: cae. Tropieza, se distrae, es entrampado. Cae, igual que Luzbel. Si Cristo hubiese dicho «Enamoraos los unos a los otros», ya estaríamos todos viviendo en el Infierno. Pero sería injusto concluir que Amor y Averno son instancias iguales o siquiera equivalentes. El diablo de allá abajo y el diablo del amor podrán ser parientes, y en un momento socios, pero sus métodos difieren tanto como la horca del veneno, el sable del cuchillo, el cañón de la trampa.
Diablo Guardian Xavier Velasco

Junior de Gdl

Septiembre 9, 2009

Lo primero que yo pensaba de Nefastófeles era que se me parecía en un montón de cosas.

Pero eso no quitaba que en el fondo quisiera conocer a uno más de mi edad. Ya no como Eric, pero que por lo menos no llegara a treinta. O sea Nefastófeles, con todas las mentiras que yo le fui a creer porque traía unas inmensas ganas de escucharlas. Y él vino y me las dijo. Me tiró el cuento de que estaba solo porque era muy tímido, que en la universidad no tenía ni un amigo, que se había ido a meter al Hilton porque en el departamento se sentía muy controlado, que hacía unos días se había muerto su mamá y bueno, que se me puso tan abajo que yo dije: Perfecto, hasta que veo a uno más jodido que yo. Pero con lana, ¿ajá? Porque el muy comecaca se la pasó hablándome de lugares exóticos y caros. [....]el farsante ese que me compró con[....] no sé cuántos kilos de trompa. Los suficientes para hacerme creer que yo iba a ser la mala de la historia. La embaucadora sin escrúpulos que exprime sin piedad al muchacho decente de provincia. Porque aparte decía: Soy de Guadalajara, como si en realidad dijera: Soy inválido. No sé explicarlo bien, porque al mismo tiempo que hacía todo lo que podía para deslumbrarme, buscaba la manera de causarme lástima.

Nefastófeles encajado a huevo en mi destino, fisgando todos los detalles de mi vida,

Diablo Guardian Xavier Velasco

Morritos

Septiembre 9, 2009

Cómo abusar profesionalmente de los menores, en vivo desde Tecamachalco, por la doctora Y R. Schmidt. No eran así que digas muy menores. Diecinueve años, dieciocho. Diecisiete, el que menos.

No me había dado cuenta, no me la di hasta que hice chuza con mis nuevas amistades: tenía años sin reírme de verdad. Quiero decir con ganas, no sé, con inocencia. Como te ríes el primer día que te robas algo.

El caso es que ese triángulo con Hans y Fritz echaba chispas de aquí a Tel Aviv
========Xavier Velasco.Diablo Guardián=====

Por los dias post depresion en los que me divertí como enana con dos adolescentes

Esa tarde, veiamos Dr Marteens en Monster mientras hablabamos de The Queers, de la Habitacion Roja.Te habia regalado un libro de Knut Hamsun y me hablabas de lo padre que era tu trabajo como paparazzi. De todo lo que habiamos leido en ese lapso sin vernos. Me preguntaste que leia y te dije: Diablo Guardian.

No mames prestamelo, esta bien vergas ese libro.Si esta chingon, pero… cuando me lo devolverias, esta madre es sagrada parami, mi biografia. Si Alba, ya se, en 15 dias te lo doy.En serio Cristian Faure? Simon, sino te lo pago. Esta bien, aqui lo tienes, pero cuidalo como tu vida.Simon, un libro tan cabron no lo puedo perder ni maltratar.Tiene notas al calce y esta subrayado. Lo tomare en cuenta.
Camara Cris, sigale sacando fotos a Paulina Rubio…. Camara, aste siga en la labor conteibol.

Ahora sé que mi Violetitta, mi niña doble tt de nombre Alba, mi bruja del cuento, no volvera.Estara en el depa de Cris, o viajando con el alrededor del mundo. Esta en buenas manos, de eso estoy segura.
En una maleta entre camaras fotograficas,Violetta odia a su guadalajareño Nefastofeles.Dalila sigue persiguiendo a Pig a cada paso.Violetta espera su magnifico Corvette mientras se trepa junkie al metro pa no sentir la manoseada.

Time for heroes

¿Cómo quieres que empiece? Daddyhadalittlelamb? Soy oveja, ya sé, mi destino es vivir entre el rebaño. Pero eso sí: primero negra que mestiza… yo salí negra y con modales de cabra. Soy la vergüenza del rebaño, y en eso estamos más que correspondidos. Por mi, ni los conozco. Soy el cordero que le saca lo cerdo al buen pastor, pero también lo buen pastor al cerdo…

Afortunadamente las ovejas negritas somos menos ingenuas. Llevamos más camino recorrido, ¿ajá? Nos ponemos pelucas, nos cambiamos el nombre, le apostamos a no sé cuántos números y jugamos en todas las mesas que podemos. Y eso es lo que no te perdonan las ovejas mestizas, que cambies de rebaño, que te vayas con tu lana a otro corral. Que dejes en la puerta de la iglesia al buen pastor para irte a la ruleta con el mejor postor.
Xavier Velasco
Diablo Guardian