Pragmatismo del amor

Septiembre 9, 2008

Utilidad del amor. Los voluptuosos se las componen para realizar sin el la exploración del placer. No se sabe que hacer con el deleite durante una serie de experiencias sobre la mezcla y combinación de cuerpos. Después, se da uno cuenta de que aun quedan descubrimientos por hacer en tan oscuro hemisferio. Necesitábamos el amor para que nos enseñara el Dolor.
Nunca he conocido otra cosa que no fuera la adoración o el desenfreno… ¿Que estoy diciendo? Nunca he conocido sino la adoración o la compasión.
Los cristianos rezan ante la cruz y la besan. Les basta ese trozo de madera, aun cuando de el no cuelgue ningún Salvador. El respeto debido a los ajusticiados acaba por ennoblecer el inmundo aparato del suplicio: no basta con amar a las criaturas; hay que adorar asimismo su miseria, su envilecimiento, su desdicha.
Cuando lo pierdo todo, me queda Dios. Si pierdo a Dios, vuelvo a encontrarte. No se puede poseer al mismo tiempo la noche inmensa y el sol.

De Fuegos. Marguerite Yourcenar

Orlando me habla de sus dioses, escritores.Còrtazar y Galeano.Amados mios tambien.

Le dije que Atlas de Battles estaba muy padre.Entonces me dijo que Atlas era Dios, que Dios era Cortazar.

ergo, yo pense:

Cortazar es Horacio.Horacio es Atlas, quien carga al Mundo Maga en su espalda.

MI PRIMERA MUERTE FUE ASÍ

1.Me pasaba las noches sentado en la cama y llenando ceniceros.Silvia, inocente, dormía de un tirón. Yo la odiaba a la hora del amanecer. La despertaba, la sacudía por los hombros, quería decirle: éstas son las preguntas que no me dejan dormir. Quería decirle: me siento solo, yo perseguidor, perro que ladra a la luna, pero no sé qué carajo me salía de la boca en lugar de palabras. Creo que tartamudeaba disparates, como ser: pureza, sagrado, culpa, hambre de magia. Llegué a convencerme de que había nacido equivocado de siglo o de planeta.

Hacía pocos años que yo había perdido a Dios. Se me había roto el espejo. Dios tenía los rasgos que yo le ponía y decía las palabras que yo esperaba. Mientras fui niño, me puso a salvo de la duda y de la muerte. Había perdido a Dios y no me reconocía en los demás.
La militancia política no me aliviaba, aunque en más de una ocasión, enchastrado de arriba a abajo por el engrudo de las pegatinas, pude sentir un alegre cansancio o sensación de combate que valía la pena. Alrededor había un mundo quieto y domesticado para la obediencia, en el que cada ciudadano representaba su personaje (algunos tenían un elenco completo) y echaban puntualmente su saliva los perritos de Pavlov.
Varias veces intenté escribir. Yo intuía que ésa podía ser una manera de sacarme de adentro a la mala bestia que me había crecido. Escribía una palabra, una frase a veces, y en seguida la tachaba. Al cabo de algunas semanas o meses la hoja estaba toda lastimada, quieta en su sitio sobre la mesa, y no decía nada.

[....]
Pero eso era lo de menos en aquellos días del hospital. Se me habían lavado los ojos: veía al mundo por primera vez y me lo quería comer. Todos los días siguientes iban a ser de regalo.
Dos por tres me olvido, y regalo a la tristeza esta vida de yapa. Me dejo expulsar del Paraíso, dos por tres, por ese Dios castigador que no termina de irse de adentro de uno.

4.
Entonces pude escribir y empecé a firmar con mi segundo apellido, Galeano, los artículos y los libros.
Hasta hace poco creía que lo había decidido por las dificultades fonéticas que en castellano tiene mi apellido paterno. Al fin y al cabo, era por eso que yo lo había castellanizado: firmaba Gius, en vez de Hughes, los dibujos que, desde muy chiquilín, publicaba en El Sol.
Y recién ahora, una noche de éstas, me di cuenta de que llamarme Eduardo Galeano fue, desde fines de 1959, una manera de decir: soy otro, soy un recién nacido, he nacido de nuevo

Eduardo Galeano

De un tiempo para aca, años tal vez, ya no escribo cosas tan imaginativas. Escribo a veces, lo ke me pasa, con cierta gracia (segun me han dicho).

Hago como dijo Güili: leo y escribo, leo y escribo….

algun dia encontrare mi color…..

y me volvere a llamar Alba

Pete Doherty is God

Julio 4, 2008

Pete Doherty is God

reock_edh dijo en 28/01/08 14:26 …

pete doherty no existe …

uanovandal dijo en 28/01/08 16:07 …

An also wi nou tú tincs:

Tanto Cortázar como Borges… son dios.
Entonces es como la santísima trinidad?
Falta UNO….

seria Sor Meri Yein en Primero Sueño (el primer viaje LSD de la historia)

mi amado Jenri Miller

o Pete Dojerty a wevo k si

pinche_grillo dijo en 28/01/08 16:13 …

y tu lo amas vdd
jejeje

* Bloquear
* Borrar

uanovandal dijo en 28/01/08 16:14 …

seria Sor Meri Yein en Primero Sueño (el primer viaje LSD de la historia)

aaaa5 dice:
Que tal que si eran HONGOSSSSSSSSSSSSSS
aaaa5 dice:
ERGOTINAAAAAAAAAA
aaaa5 dice:
PSYLOCIBINAAAAAAAAAAAAAA
aaaa5 dice:
MUSCARINAAAAAAAAAAAAAARGH

aaaa5

* Bloquear
* Borrar

lix_rockzteadi dijo en 28/01/08 16:15 …

Profeso amor a Dios…..

respeto el primer mandamiento de la Santa Iglesia que versa: amaras a Dios sobre todas las cosas

* Borrar

lix_rockzteadi dijo en 28/01/08 16:20 …

merga…. los libros no son cosas…….

carajo voy a empezar a filosofiyunkear

los libros son alicientes del espiritu

no kiero caer en la cosidad de la que hablaba Maga y Ossip
- ¿Qué es la cosidad? –dijo la Maga

- La cosidad es ese desagradable sentimiento de que allí donde termina nuestra presunción empieza nuestro castigo.

* Borrar
pinche_grillo dijo en 29/01/08 17:07 …

se debe apreciar la literatura sin dejar de filosofijunkear
y se debe filosofijunkear sin dejar de apreciar la literatura

Oracion del ateo

Junio 19, 2008

La Oración del Ateo de Miguel de Unamuno

Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes

a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi ama endulzóme noches tristes.

¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande

para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras.